atletismo y muchas más cosas

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viernes, 23 de junio de 2017

El calor y las largas distancias

Hace ya cuatro días de la Media Maratón "Ciudad de Burgos", y aunque la idea era participar sin luchar contra el crono, simplemente llevar un ritmo controlado durante un rodaje más largo de lo habitual y sumar kilómetros…  no acabó todo lo bien que me hubiese gustado. A veces otros factores externos truncan el día.

Estamos en meses duros, esta subida de las temperaturas más pronunciada año a año, que parece que en algunos lugares hay siete meses de verano; no ayuda nada a los entrenamientos y a las competiciones. Está claro que el cuerpo sufre un desgaste tres veces mayor, que hay que cuidarse mucho de hidratarse y aún así, hay que saber parar. Ciertos días no están hechos para correr, sino para estar en la piscina.

El domingo arrancamos ya con una temperatura de 25 grados que para una media maratón es bastante exagerado por el tiempo que emplearemos expuestos al asfalto y al sol. El circuito de tres vueltas siempre se hace un poco "pasado de vueltas" en el último tramo. Pero cuando estás físicamente bien sólo piensas en echar el resto y llegar, porque correr en casa es especial. Para mí es una prueba especial, la he ganado los tres años anteriores y esta era mi cuarta participación consecutiva.

Salí al principio con un ritmo un poco más rápido de lo que esperaba, la primera vuelta y media (o mejor dicho los primeros 10k) en torno a 3´40 el kilómetro. Pero de golpe empecé a notar algún pinchazo en los isquios. Decidí bajar bastante el ritmo ya que llevaba una buena ventaja. A estas malas sensaciones había que añadirle el problema del avituallamiento: este año solo había dos zonas por vuelta, la temperatura había subido mucho y las fuerzas iban escaseando al final de la segunda vuelta.



Comienzo la tercera vuelta animada por toda mi gente, pero sigo notando molestias. Durante un largo kilómetro reflexiono "el sábado siguiente tienes el Nacional de Carreras de Montaña y lo has preparado específicamente... Si sigues vas a tirarlo todo por tierra". Así que decido parar y retirarme y lo primero que hago es echarme un botellín de agua en la cabeza y beber otro para recuperar hidratación. Pena de no revalidar victoria pero con la idea clara de haber hecho lo correcto.

Durante ese día, post-carrera, mi mente estudia mis dolores y el desarrollo de la carrera, pero después de descansar y comer bien me tranquilice viendo que las molestias desaparecían y que podían haber sido claros efectos de la deshidratación. Esos pinchazos podían haber sido calambres y por suerte no pasó de ahí.

Me retire en el kilómetro 15 y pico. Puedes pensar "Si ya no te quedaba nada!"... Pero viendo el final de la carrera desde la barrera pude observar como llegaban muchos compañeros a meta muy tocados. Esos últimos seis kilómetros fueron devastadores para toda la gente que corrió y su recuperación esta semana seguro que ha sido más complicada. Una retirada a tiempo es en muchas ocasiones una victoria… O eso dicen. En esta ocasión yo tengo claro que hice lo correcto.

El lunes y martes disfruté de unos rodajes regenerativos y el miércoles realice mi última sesión de series en cuesta de cara al Campeonato, con mejores marcas que las semanas anteriores. Así que me quedo con un buen sabor de boca.



El sábado por la tarde espero disfrutar de una competición en un terreno poco habitual, subiremos 634m en 8kms. Vamos a desear llegar a la cima y que nos peguen una ducha, porque vamos a tener que luchar contra altas temperaturas. Así que llevo bien anotados "los deberes" además de correr: cuidarse mucho, mojarse y beber. Ya os contare la experiencia en el Cto. Nacional de Montaña en Molinaseca. Hace dos años fui cuarta en este tipo de competición y este año tengo el propósito de luchar por uno de los cajones del pódium.





jueves, 8 de junio de 2017

Desconectar y disfrutar del atletismo a otros niveles

Así, con el título de esta nueva entrada, han sido estos meses de abril a junio. No los podría resumir mejor. Con todo lo que ello conlleva. Los atletas somos testarudos: nos cuesta descansar aunque estemos cansados porque entrenando y compitiendo desarrollamos la actividad que más felicidad nos proporciona. Pero hay veces que no solo tenemos que entrenar para lograr un objetivo concreto. También es necesario entrenar para mantenerse, para disfrutar y para competir en carreras "a otro nivel" que no sea el de un campeonato... Sino que tengan un objetivo, si cabe mucho más gratificante; el de pasar un buen rato con tus amigos.


      

   


Así que estos dos meses he podido disfrutar de entrenar y correr pruebas de distintas distancias pero con el añadido de pasármelo bien y no pensar en el resultado ni en la marca. Parte de ese relax se ha visto reflejado en este blog... jajjajaja! Ya tenía telarañas... Prometo enmienda y hacer porque la actividad por aquí sea mayor.

Preparé el Cto. Nacional de 10.000 en pista con mucha ilusión, pero una vez en Huelva, cuando ya estaba en la vuelta 14-15 comencé a encontrarme mareada. Demasiado, algo no iba bien. Di dos vueltas más por inercia y tuve que retirarme cerca de los voluntarios que buenamente nos daban avituallamiento. ¿Diagnóstico? Golpe de calor... y a casa con las mismas. Lamentablemente no fui la única que sufrió los estragos del calor. Aunque viéndolo con perspectiva fue el momento ideal para empezar con una etapa de "relax".

Una semana de rodajes y poco más de esfuerzo. Bajar el ritmo, recomponerse el cuerpo y luego, la verdad, es que no me puedo quejar... A "hacer turismo" con las zapatillas y el dorsal: subcampeona en los 10kms de la Maratón Rock'n Roll Madrid, subcampeona de la Media Maratón de Gijón, subcampeona de los 10kms de las Edades del Hombre en la edición de este año en Cuéllar, bronce en la Media Maratón de Baltanás, octava en la Carrera Liberty 2017 con una impresionante lista de participantes de nivel... La verdad sea dicha que no puedo decir que haya parado mucho... jejjjejej! Pero sí que es cierto que me lo he tomado todo a modo de entrenos sin presión y transición, con los compis del grupo de entrenamiento, las compañeras de equipo y carreras y entrenos de un lado a otro.




Ahora ya estamos en junio y sí tengo un objetivo. Como estos dos años atrás me estoy hinchando a cuestas y rodajes por esos geniales caminos que hay en el pinar frente a mi casa. El 24 de junio nos vamos a Molinaseca (León), al XI Cto. Nacional de Carrera de Montaña, a disfrutar de un entorno magnífico y a subir mucho. Y esperemos también que con buen resultado final. Mientras tanto yo disfruto con los entrenos, porque eso es real y finalmente lo que importa. El camino es lo mejor y el mío está siendo muy completo y con muy buena compañía.




viernes, 7 de abril de 2017

De nuevo a por un Campeonato de España de 10.000

Camino de Huelva, suerte de ir de copiloto,  entretenida entre la música y el móvil; sólo pienso que ya estoy de nuevo aquí. Y es que son 10 años ya los que llevo participando en esta prueba de 25 duras vueltas al anillo de tartán. Entre Ctos Nacionales Universitarios y Absolutos le he cogido ya especial cariño a esta prueba.


El año pasado me lo perdí. Me perdí el Nacional ya que en abril aún estaba muy fuera de forma; pero meses más tarde me resarcí haciendo un control yo sola en Gijón. Literalmente. Como ya conté fui la única atleta en la pista de Gijón. No podía dejar pasar el año sin hacer un 10.000... jajaja! Aunque fuera completamente sola las 25 vueltas mereció la pena ese 35'37.


Ahora no me preocupa mucho la marca. Se que estoy para correr muy bien, quizás mejorar mi marca personal de Lisboa (34'38) o quizá no... Nunca se sabe. Pero la confianza de llegar con los dos mejores meses de entrenos está ahí. Por lo que de un modo u otro espero disfrutarlo. Lo que importa es que este año no me lo pierdo .


Desde el Cto Nacional de clubs de campo a través en Oropesa, donde "las pampineras" repetimos medalla de plata y yo logré mi mejor posición en años (12ª); no he tenido suerte en las carreras este mes: malas sensaciones en Gijón en el Nacional de Federaciones, caída en Laredo, etc. Todo ello suman, "digo yo", que el cupo de mala suerte esté bien cubierto, ¿no?... jejjejje

Mañana saldré a disfrutar y a pelear cada vuelta y pensaré "en Gijón lo hiciste tú sola, aquí por lo menos vas en compañía".



miércoles, 8 de marzo de 2017

Te caes, te levantas y sigues

"Te caes, te levantas y sigues; que solo te quedan 14kms".
Esto fue lo que pensé hace un mes, cuando me caí en el Nacional de Media Maratón de Granollers. Era el primer objetivo del año, al principio solo con idea de hacerlo bien; pero tras el Cross de Itálica y ver las mejoras semanales, el objetivo empezó a ser más ambicioso. Me sentía que estaba para marca personal, el circuito me era favorable porque subo muy bien y estaba convencida de hacer 1h 15m.




Viajamos el viernes noche hasta Mataró, soltar piernas por allí el sábado por la mañana y después reunirnos ya en Granollers con los compis del Seoane Pampín y recoger el dorsal en la feria, donde pude compartir un rato con Manolín, Gema y José. Un pequeño paseo por la tarde y cena todos juntos en un italiano. Nos acordaremos mucho tiempo de aquel restaurante... Por no querer servirnos la cena a un par... ¡Qué tardanza! Deberían estar cocinándola en Tokio como mínimo...

¡Y amaneció el domingo 5 por fin! Había descansado perfectamente durante la noche y me encontraba genial. Las tres pampineras que presentábamos equipo éramos Tamara, Rosi y yo. Calentando comprobamos el primer kilómetro y pico de subida, hacia bastante aire, pero la temperatura era muy buena. Salida bastante amplia y ya en los dos primeros kilómetros nos quedábamos colocadas las chicas. Raquel Gómez y yo íbamos 5ª y 6ª, tirando de un grupo de hombres (situación que duró casi hasta mi caída). Al principio nos seguía Laura Benguria, pero perdió comba en el km5. íbamos "chupando aire" y un poco mosqueadas; de hecho, hicimos alguna broma en voz alta Raquel y yo sobre los chicos que iban todos escondidos detrás de nosotras... Pero se hicieron los suecos y nadie se colocó delante ni dio un relevo.

Hasta que llegamos al km7... Empieza una sucesión de curvas a la izquierda y algunos aprovechan a colocarse por delante, Raquel llevaba ya unos minutos un paso por detrás de mí. Yo iba pegada al margen izquierdo hasta que un par de chicos tropiezan y yo con ellos y directamente acabé en el suelo... ¿Pero qué había pasado? Si no habíamos visto nada "peligroso". Pues ni más ni menos que fue por "culpa" de un badén, Y eso que estábamos avisados, nos habían dicho que había 42 a lo largo de la carrera y yo me lo había tomado a risa porque no lo consideraba "peligroso"... ¡pues toma!

Me caigo hacia el arcén, no sé todavía como doy una vuelta rodando y me quedo boca arriba. Un chico me ayuda a levantarme, pero ya veo que el grupo se me va y pienso "bueno, estabas súper fresca y solo te quedan 14kms". Empiezo a trotar, pero noto que los isquios se me han quedado agarrotados y voy a minizancadas. No me miro demasiado las heridas pero escuecen bastante y con eso me vale para saber "que algo hay". Aún me quedaban tres kilómetros más de subida y luego ya la vuelta seria más fácil, Pero no fue así. Mis isquios siguieron sin responder y no era capaz de bajar a un ritmo de 4'. Por suerte tuve a un chico del Unicaja, Rubén, que se unió a mí, su carrera no fue la esperada tampoco y me hizo compañía los últimos 6kms.

Por mi cabeza pasaba de todo. Veía que se me iba el tiempo, que los que estaban esperándome en la meta estarían preocupados y que yo no llegaba. Ni siquiera notaba que los kilómetros del final fueran favorables, para mí era como ir todavía en llano o incluso cuesta arriba. Pero llegué, viendo como me pasaban un montón de compañeras en los últimos kms. Al menos y por tener "algo en positivo" calculé que por equipo íbamos a ser bronce y eso me reconfortó un poco.



Crucé la meta y justo en ese momento y no antes rompí a llorar... ¡jajjaja! Ahora me río, pero en ese momento las ganas que tenía de soltar todo eran gigantescas. Me llevaron a la enfermería y empezaron a curarme el "estropicio" que me había preparado: raspaduras y heridas en rodillas, tibia, tobillo, codo... Y para "cúmulo de desgracias" fallo en los chips y los jueces no contaban mi llegada. Pero para no acabar el día cuando estoy ya en el hotel, tras más de 1h de haber acabado, me avisan de que tengo que pasar control anti-doping... "¡Pero bueno! ¿Ahora y no al acabar??? ¿Y si me he ido ya a Burgos???". Y el silencio por respuesta, "es lo que hay".




Un fin de semana "de lo más completito". Pero siempre hay que reflexionar en frío y con cierta distancia de los acontecimientos. Con el paso de los días vi que ese domingo mi recompensa fue mi propio esfuerzo y cabezonería en positivo, "Te caes, te levantas y sigues..." y la recompensa vino... Y vaya que vino. Fue por fin el 26 de febrero en Oropesa en el Campeonato Nacional de Cross por Clubes... como ¡SUBCAMPEONAS DE ESPAÑA DE CROSS! Pero eso, en unos días, en la siguiente entrada... jejjejje


jueves, 26 de enero de 2017

Itálica, debut y experiencia para recordar

Empezamos un año que pinta como poco feliz. Los resultados no sé si llegarán pero el camino está siendo genial. Pasadas unas Navidades muy ajetreadas, con victorias varias en las San Silvestres y las reuniones familiares y con amigos propias de las fechas; nos centramos de nuevo en entrenar, acumular kilómetros, desafiar al frío y currar. Pero sobre todo sumar sensaciones positivas y objetivos motivantes.

Y así nos plantamos el pasado día 14 en las ruinas romanas de Itálica, cerquita de esa maravilla de ciudad que es Sevilla. En la previa del cross internacional se celebraba la I edición del Campeonato de España de Relevos de Campo a través, toda una nueva experiencia para mi (y para tod@s por eso de ser la primera vez que se disputaba… jajjajja). Pero además para mi tenía sabor especial ya que nunca había corrido en Itálica.

Por parte de nuestro CD Seoane Pampín presentábamos un equipo más bien “fondista” por encima de “velocista”. Allí nos juntamos Paula, David, Alberto y yo para intentar dar el máximo rendimiento y hacer por alcanzar el mejor resultado posible. El sábado por la mañana tocó reconocimiento al circuito, con casi más intranquilidad que si tuviese que correr una media maratón. Esto era porque en carrera tan sólo hacíamos cada uno 2kms y a mí en esa distancia no me da tiempo ni a coger chispa… Una que es “más diésel que gasolina”… jejjejje! A comer bien temprano y para el circuito porque se corría a las 16:30. Una única pega en todo el fin de semana: a la hora de la competición por relevos había muy poca gente en el circuito. En comparación con lo que al día siguiente se vivió en el mismo escenario la comparación era inevitable. 



Yo realizaba la primera posta, como relevo portábamos una pulsera; y las estrategias y posición de los equipos eran libres y serían lo que diera emoción e incertidumbre al desarrollo de la carrera y la clasificación final. Por ejemplo, de salida sólo salíamos cinco chicas, mientras que el resto de equipos optaron por salir con chicos. Nosotras ya sabíamos que era una lucha entre nosotras en la primera posta y el objetivo era arañar los máximos segundos posibles. Salí todo lo rápida que pude, por delante de Margarita y Benguria que en teoría son más rápidas que yo… Pero efectivamente al llegar al final del primer kilómetro me pasaron y mi objetivo era claro: intentar mantener ritmo y posición y en la medida de lo posible recortar la diferencia en el tramo final. Llegué tercera de las chicas, entre 6-10 segundos de diferencia de Margarita y Benguria; y de ahí en adelante a animar al resto de compañeros durante el resto de carrera. Finalmente nos clasificamos sextos en el Campeonato; orgullosos y felices de poder contar que estuvimos en la primera edición de un campeonato nacional por relevos.

Lo bueno es que después teníamos un buen rato para poder ver Sevilla y bien que lo aprovechamos. Afortunadamente el viaje a Sevilla no se quedó sólo en el sábado. Por fin pude quitarme la espinita y estrenarme en el Cross Internacional. Fenomenal lista de salida con muchos nombres internacionales, pero para mí lo mejor fue poder compartirlo con todas mis compañeras de equipo. El domingo la temperatura era la ideal para mí, hasta calor diría yo. No echaba ni un poquito de menos el frío burgalés… jajjajja! Nos reunimos para desayunar y enseguida al circuito donde ya había un montón de público desde primera hora para las carreras de categorías menores. Ambiente espectacular, mucha animación a lo largo de toda la vuelta del circuito. Calentamos en tropel aprovechando a contarnos nuestras respectivas fiestas navideñas y carreras. 



Llamada a la cámara de llamadas, animada presentación del speaker y listas para correr. Salimos fuerte, aguanté a cola de grupo los dos primeros kms, pero luego me quedé rezagada y aunque no me sacaban demasiada distancia no llegaba a conectar. Aun así, poco a poco fui mejorando el ritmo en las dos últimas vueltas. Pasando a mi compañera Mayobre antes de finalizar la segunda vuelta, visualicé a Carretero delante y poco a poco fui a por ella, adelantándola a la altura del lago de la última vuelta. Por delante iba Marta Pérez, me centre en seguir la progresión y hacer por llegar a su altura. Logré alcanzarla ya en la última bajada y antes del giro a meta; pero en el sprint, donde ella como buena especialista de 1500 supo despegarse, y me apretó en la recta final ganándome el puesto.



Las sensaciones fueron geniales; eso sí, algo cargada del día anterior, pero muy contenta. En el viaje de regreso, en frío y con la cabeza despejada, repasando los tiempos y analizando que en la última vuelta fui 10 segundos más rápida creció más la satisfacción de seguir terminando fuerte, aunque hay que mejorar los primeros kilómetros.

El balance final, tanto deportivo como personal, es unánime: ¡un fin de semana genial!
Una inyección de energía positiva, porque aunque esta semana ha sido de las más duras de frío en Burgos, los entrenos han salido genial. Está claro que venir de una competición positiva ayuda un montón.



jueves, 29 de diciembre de 2016

Cross del Crucero y los excesos de Navidad en kilómetros

Una de las carreras más importantes de diciembre en Burgos, junto con la San Silvestre, es el Cross del Crucero. Por su antigüedad y por su dureza. Pero es una tradición que no se puede saltar; se esté mejor o peor de forma es como dar la bienvenida a las Navidades.

Este año he de reconocer que lo he disfrutado un montón, estaba mejor preparada que otros años (más que nada porque lo de subir cuestas se me da mucho mejor ahora y con eso ya se gana bastante). Independientemente de que llevaba unas semanas de trabajo y muchas horas de pie, tenía el punto a favor de las cuestas del recorrido y de correr en casa.

Como otro año más venia Clara Simal. Triunfadora, y bien merecido, de las cuatro ediciones anteriores; así que mi deber era ponérselo difícil, aunque ya contaba con que para ella esta prueba es talismán (como para mi es la carrera de Tetuán), y eso te da un plus de confianza y motivación extra.

Amaneció un domingo soleado, aunque con el frío burgalés de rigor en estas fechas. Afortunadamente el ambiente que se vive en El Crucero dan ganas de correr aún con el peor tiempo posible. Calentamos los del grupo juntos y enseguida nos juntamos con Clara. Hacía mucho que no coincidíamos y aprovechamos a ponernos al día, sobre todo curiosidades del maratón. Ella espera debutar en Castellón y yo pude transmitirle alguna de mis sensaciones sobre como notaba la evolución en los entrenos. Creo que lo hará genial, después de realizar 1h12m en la Behobia-San Sebastián yo estaría bastante confiada. Aunque bien es cierto que la maratón es otro mundo.

Vamos a la salida y por fin puedo decir que es de los años que más limpio se ha salido. La fuerte bajada y la curva han hecho que otros años haya habido caídas y sustos innecesarios al principio de la carrera. Algunos salen como animales y se les olvida lo que luego tienen que subir. La primera vuelta la di en cabeza liderando la carrera femenina. Buena culpa de ello tuvo mi compi Álvaro chillándome como si se le hubieran escapado las cabras... jajjaja! 



Me fui a por él, pero nada más empezar la segunda vuelta él levantó el ritmo y Clara empezó la subida por delante de mí, aunque al llegar arriba la seguía a un par de pasos; pero en cuanto empezamos a bajar, ella se lanzó muy valiente y yo me quedé más reservona y me sacó un trocito de ventaja. Así empezamos la tercera vuelta, ella con un pequeño margen sobre mí, aunque otra vez en la subida me volví a ver más cerca de ella, pero no fue suficiente. Al volver al tramo de bajada ya se volvió a distanciar y así hasta meta. Lo bueno fue que en esa última vuelta fui acompañada de Jorge, al que luego le quedaría otra vuelta más; a mí me sirvió para ir distraída con él y no relajarme, llegando a meta nos chocamos la mano y él siguió a por su ultima dura subida. Tercera entró Lidia Campo, quien se quedó fuera de la batalla a mitad de la segunda vuelta.



Muy feliz, me abracé con Clara y me dijo que no sabía si había hecho récord. Miré mi TomTom: 25'14... ¡Aluciné!. "Has tenido que hacer récord" le dije, "porque yo he hecho un minuto y pico menos que otros años que para mí también es récord personal". Efectivamente. Las dos, de dos maneras distintas, habíamos logrado un récord del Crucero. Los días siguientes ambas nos hemos mandado fotos y tengo guardados los periódicos con las crónicas para dárselos. Entiendo que le tienen que hacer mucha ilusión tenerlos. Como comentario gracioso me quedo con su "tía, pero si sales riéndote en la subida".



Después del Crucero hemos tenido de todo: un día de rodaje controlado más que interesante, una quedada popular súper especial de preparación para la san Silvestre Cidiana junto con Joel Aubeso, unas cuantas victorias... Pero sobre todo los buenos ratos por pueblos de Palencia y Valladolid. 'Los globos' hemos arrasado con el turrón de Arroyo de la Encomienda, Aguilar de Campoo, Carrión y Frómista. El fin de año promete ser movidito, ¡ahí lo dejo!

     

         



jueves, 22 de diciembre de 2016

Campeona provincial y "otras cosas" de diciembre

Bueno, pues casi sin darnos cuenta ya vamos a cerrar el año. Bien movidito que ha sido el 2016... Llevo un mes sin tocar el blog y la verdad que ya lo estaba echando en falta. He tenido mucho movimiento de aquí para allá: entre Segovia, Aranda de Duero, Burgos... Kilómetros entrenando, kilómetros de trabajo y kilómetros para competir. Y aunque no es excusa, si no estoy centrada para escribir prefiero no hacerlo.

La última semana de noviembre la pasé en Segovia, hospedada en La Granja de San Ildefonso (un lugar precioso, la verdad); trabajando y formándome en la tienda de ForumSport de Segovia y entrenando viendo amanecer de 7 a 8 de la mañana. Tras el puente de la Constitución echaba a andar la nueva tienda de ForumSport en Aranda de Duero: viajes en coche, nuevos compañeros, haciendo por cuadrar y acoplar entrenos, etc... Pero con muchas ganas.

Por fin llegaba en la temporada uno de mis crosses favoritos: el Cross de la Constitución en Aranda de Duero. A su vez era Campeonato Provincial y para mí cita de reunión (por fin) con algunas de mis compañeras del Seoane Pampín (no todas ya que algunas debían descansar para el Cpto. Europeo de Cross) y con el presi Fernando, al cual no había podido ver desde el Cpto. Nacional Absoluto...



Una mañana de otoño con suerte en lo climatológico, con sol y no muy baja temperatura (esa semana la niebla estaba dando mucha guerra). Viajamos desde Burgos Laura, Rubén y yo. Aparcamos y a la recogida del dorsal, ya ahí me junté con Azu y Elena, que no veía desde Atapuerca. Nos ponemos un poco al día de "nuestras cosas" y vamos a cambiarnos y a calentar. Besos y abrazos con Fernando y el resto del equipo y al trote a dar vueltas para entrar en calor e ir concentrándonos en la carrera. En el calentamiento me encontré algo pesada de piernas, pero supuse que se debía a esos días de atrás cargados de horas de viaje y otras tantas de estar de pie. Pero el solecito y la temperatura acompañaban junto con buenas compañeras y buen circuito como para hacer en pensar en positivo. 

No son muchas las que corren con clavos en Aranda, pero la verdad es que a mí me cuesta entenderlo. Es un circuito seco, de tierra dura y gravilla, no veo ni he visto nunca la necesidad de correr con clavos. Para mi mis Adidas Adios Boost son ideales para ese terreno. Además, como peculiaridad este año no se hacia el tramo del campo de fútbol (antes de tierra y ahí sí que se podía agradecer el agarre de los clavos) ya que estaba en obras... Por lo tanto, con unas voladoras se corre de maravilla en este circuito. Lo malo de no hacer esa parte del circuito de años anteriores es que se daba una vuelta más al resto del circuito y que además la salida, para ir "empezando bien" se producía en la subida a la Ermita.

Recordaré esta carrera por mucho tiempo, lo reconozco... Nada más salir me coloqué en cabeza de carrera y tomé unos metros de ventaja durante toda la primera vuelta. Seguro que más de uno pensaría "¿dónde va ésta a ese ritmo?". Pero no os engañéis. Ni muchísimo menos mi intención era salir tirando de la carrera y a ritmo loco. Todo lo contrario: ¡íbamos muy lentas! De hecho el primer mil fue a 3:38... Comparando con el 3:20 de Atapuerca, ¡ya me diréis!



En la segunda subida y segunda vuelta ya me cogió el grupo y así tiramos otra vuelta entera. Estaba claro que las dos etíopes no querían tirar y gastar energía. Hablando claro se estaban dando un paseo con nosotras. En la bajada de la tercera vuelta, por detrás de la Ermita se me fue el tobillo y con más susto que otra cosa me quedé cortada del tropel. Escucho a Pablo chillarme "¿El tobillo bien?" y ahí me doy cuenta de que ha debido de ser bastante aparatoso el traspiés ya que casi acabo por el suelo. Acabo esa vuelta con dudas, desconcentrada, pensando en el pie... Hasta que ya empezando la cuarta vuelta me vuelvo a encontrar fuerte, empiezo a apretar y a recortar metros a Iris, Raquel y Jaqueline. Pero no son suficientes, noto las piernas constantes pero cansadas y me quedo sin llegar a alcanzarlas. Reviso la posición en carrera y regulo fuerzas, pensando ya en los últimos metros y que voy a proclamarme campeona provincial. Aprovecho para disfrutar un poco del público y sus ánimos y de las sensaciones buenas sensaciones que había tenido.

Momento pódium con Lau y Lidia, hidratación (porque la verdad sea dicha que tras el esfuerzo de la carrera y la hora cercana a las 14hrs la sensación era hasta de calor) y después a descalentar y un poco de charleta con el presi, con Elena Espeso y con todo el mundo con que me iba encontrando por el camino. Es lo que tenemos los atletas: cuando descalentamos no dejamos de encontrarnos unos y otros y no paramos de hablar ya que algunos tardamos meses en volver a vernos.



Vuelta a Burgos con el sabor amargo de que, si hubiese corrido un poquito más y de no haberme descolgado de ese grupo, quizás el resultado hubiese sido algo mejor en la clasificación. Pero esto es así, todo cuenta para bien o para mal. Y en ese sentido este domingo que acaba de pasar pude quitarme la espinita y terminar el Cross del Crucero con una satisfacción mayor que otros días... ¡Pero esta crónica os la contare a final de semana!