atletismo y muchas más cosas

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viernes, 7 de abril de 2017

De nuevo a por un Campeonato de España de 10.000

Camino de Huelva, suerte de ir de copiloto,  entretenida entre la música y el móvil; sólo pienso que ya estoy de nuevo aquí. Y es que son 10 años ya los que llevo participando en esta prueba de 25 duras vueltas al anillo de tartán. Entre Ctos Nacionales Universitarios y Absolutos le he cogido ya especial cariño a esta prueba.


El año pasado me lo perdí. Me perdí el Nacional ya que en abril aún estaba muy fuera de forma; pero meses más tarde me resarcí haciendo un control yo sola en Gijón. Literalmente. Como ya conté fui la única atleta en la pista de Gijón. No podía dejar pasar el año sin hacer un 10.000... jajaja! Aunque fuera completamente sola las 25 vueltas mereció la pena ese 35'37.


Ahora no me preocupa mucho la marca. Se que estoy para correr muy bien, quizás mejorar mi marca personal de Lisboa (34'38) o quizá no... Nunca se sabe. Pero la confianza de llegar con los dos mejores meses de entrenos está ahí. Por lo que de un modo u otro espero disfrutarlo. Lo que importa es que este año no me lo pierdo .


Desde el Cto Nacional de clubs de campo a través en Oropesa, donde "las pampineras" repetimos medalla de plata y yo logré mi mejor posición en años (12ª); no he tenido suerte en las carreras este mes: malas sensaciones en Gijón en el Nacional de Federaciones, caída en Laredo, etc. Todo ello suman, "digo yo", que el cupo de mala suerte esté bien cubierto, ¿no?... jejjejje

Mañana saldré a disfrutar y a pelear cada vuelta y pensaré "en Gijón lo hiciste tú sola, aquí por lo menos vas en compañía".



miércoles, 8 de marzo de 2017

Te caes, te levantas y sigues

"Te caes, te levantas y sigues; que solo te quedan 14kms".
Esto fue lo que pensé hace un mes, cuando me caí en el Nacional de Media Maratón de Granollers. Era el primer objetivo del año, al principio solo con idea de hacerlo bien; pero tras el Cross de Itálica y ver las mejoras semanales, el objetivo empezó a ser más ambicioso. Me sentía que estaba para marca personal, el circuito me era favorable porque subo muy bien y estaba convencida de hacer 1h 15m.




Viajamos el viernes noche hasta Mataró, soltar piernas por allí el sábado por la mañana y después reunirnos ya en Granollers con los compis del Seoane Pampín y recoger el dorsal en la feria, donde pude compartir un rato con Manolín, Gema y José. Un pequeño paseo por la tarde y cena todos juntos en un italiano. Nos acordaremos mucho tiempo de aquel restaurante... Por no querer servirnos la cena a un par... ¡Qué tardanza! Deberían estar cocinándola en Tokio como mínimo...

¡Y amaneció el domingo 5 por fin! Había descansado perfectamente durante la noche y me encontraba genial. Las tres pampineras que presentábamos equipo éramos Tamara, Rosi y yo. Calentando comprobamos el primer kilómetro y pico de subida, hacia bastante aire, pero la temperatura era muy buena. Salida bastante amplia y ya en los dos primeros kilómetros nos quedábamos colocadas las chicas. Raquel Gómez y yo íbamos 5ª y 6ª, tirando de un grupo de hombres (situación que duró casi hasta mi caída). Al principio nos seguía Laura Benguria, pero perdió comba en el km5. íbamos "chupando aire" y un poco mosqueadas; de hecho, hicimos alguna broma en voz alta Raquel y yo sobre los chicos que iban todos escondidos detrás de nosotras... Pero se hicieron los suecos y nadie se colocó delante ni dio un relevo.

Hasta que llegamos al km7... Empieza una sucesión de curvas a la izquierda y algunos aprovechan a colocarse por delante, Raquel llevaba ya unos minutos un paso por detrás de mí. Yo iba pegada al margen izquierdo hasta que un par de chicos tropiezan y yo con ellos y directamente acabé en el suelo... ¿Pero qué había pasado? Si no habíamos visto nada "peligroso". Pues ni más ni menos que fue por "culpa" de un badén, Y eso que estábamos avisados, nos habían dicho que había 42 a lo largo de la carrera y yo me lo había tomado a risa porque no lo consideraba "peligroso"... ¡pues toma!

Me caigo hacia el arcén, no sé todavía como doy una vuelta rodando y me quedo boca arriba. Un chico me ayuda a levantarme, pero ya veo que el grupo se me va y pienso "bueno, estabas súper fresca y solo te quedan 14kms". Empiezo a trotar, pero noto que los isquios se me han quedado agarrotados y voy a minizancadas. No me miro demasiado las heridas pero escuecen bastante y con eso me vale para saber "que algo hay". Aún me quedaban tres kilómetros más de subida y luego ya la vuelta seria más fácil, Pero no fue así. Mis isquios siguieron sin responder y no era capaz de bajar a un ritmo de 4'. Por suerte tuve a un chico del Unicaja, Rubén, que se unió a mí, su carrera no fue la esperada tampoco y me hizo compañía los últimos 6kms.

Por mi cabeza pasaba de todo. Veía que se me iba el tiempo, que los que estaban esperándome en la meta estarían preocupados y que yo no llegaba. Ni siquiera notaba que los kilómetros del final fueran favorables, para mí era como ir todavía en llano o incluso cuesta arriba. Pero llegué, viendo como me pasaban un montón de compañeras en los últimos kms. Al menos y por tener "algo en positivo" calculé que por equipo íbamos a ser bronce y eso me reconfortó un poco.



Crucé la meta y justo en ese momento y no antes rompí a llorar... ¡jajjaja! Ahora me río, pero en ese momento las ganas que tenía de soltar todo eran gigantescas. Me llevaron a la enfermería y empezaron a curarme el "estropicio" que me había preparado: raspaduras y heridas en rodillas, tibia, tobillo, codo... Y para "cúmulo de desgracias" fallo en los chips y los jueces no contaban mi llegada. Pero para no acabar el día cuando estoy ya en el hotel, tras más de 1h de haber acabado, me avisan de que tengo que pasar control anti-doping... "¡Pero bueno! ¿Ahora y no al acabar??? ¿Y si me he ido ya a Burgos???". Y el silencio por respuesta, "es lo que hay".




Un fin de semana "de lo más completito". Pero siempre hay que reflexionar en frío y con cierta distancia de los acontecimientos. Con el paso de los días vi que ese domingo mi recompensa fue mi propio esfuerzo y cabezonería en positivo, "Te caes, te levantas y sigues..." y la recompensa vino... Y vaya que vino. Fue por fin el 26 de febrero en Oropesa en el Campeonato Nacional de Cross por Clubes... como ¡SUBCAMPEONAS DE ESPAÑA DE CROSS! Pero eso, en unos días, en la siguiente entrada... jejjejje


jueves, 26 de enero de 2017

Itálica, debut y experiencia para recordar

Empezamos un año que pinta como poco feliz. Los resultados no sé si llegarán pero el camino está siendo genial. Pasadas unas Navidades muy ajetreadas, con victorias varias en las San Silvestres y las reuniones familiares y con amigos propias de las fechas; nos centramos de nuevo en entrenar, acumular kilómetros, desafiar al frío y currar. Pero sobre todo sumar sensaciones positivas y objetivos motivantes.

Y así nos plantamos el pasado día 14 en las ruinas romanas de Itálica, cerquita de esa maravilla de ciudad que es Sevilla. En la previa del cross internacional se celebraba la I edición del Campeonato de España de Relevos de Campo a través, toda una nueva experiencia para mi (y para tod@s por eso de ser la primera vez que se disputaba… jajjajja). Pero además para mi tenía sabor especial ya que nunca había corrido en Itálica.

Por parte de nuestro CD Seoane Pampín presentábamos un equipo más bien “fondista” por encima de “velocista”. Allí nos juntamos Paula, David, Alberto y yo para intentar dar el máximo rendimiento y hacer por alcanzar el mejor resultado posible. El sábado por la mañana tocó reconocimiento al circuito, con casi más intranquilidad que si tuviese que correr una media maratón. Esto era porque en carrera tan sólo hacíamos cada uno 2kms y a mí en esa distancia no me da tiempo ni a coger chispa… Una que es “más diésel que gasolina”… jejjejje! A comer bien temprano y para el circuito porque se corría a las 16:30. Una única pega en todo el fin de semana: a la hora de la competición por relevos había muy poca gente en el circuito. En comparación con lo que al día siguiente se vivió en el mismo escenario la comparación era inevitable. 



Yo realizaba la primera posta, como relevo portábamos una pulsera; y las estrategias y posición de los equipos eran libres y serían lo que diera emoción e incertidumbre al desarrollo de la carrera y la clasificación final. Por ejemplo, de salida sólo salíamos cinco chicas, mientras que el resto de equipos optaron por salir con chicos. Nosotras ya sabíamos que era una lucha entre nosotras en la primera posta y el objetivo era arañar los máximos segundos posibles. Salí todo lo rápida que pude, por delante de Margarita y Benguria que en teoría son más rápidas que yo… Pero efectivamente al llegar al final del primer kilómetro me pasaron y mi objetivo era claro: intentar mantener ritmo y posición y en la medida de lo posible recortar la diferencia en el tramo final. Llegué tercera de las chicas, entre 6-10 segundos de diferencia de Margarita y Benguria; y de ahí en adelante a animar al resto de compañeros durante el resto de carrera. Finalmente nos clasificamos sextos en el Campeonato; orgullosos y felices de poder contar que estuvimos en la primera edición de un campeonato nacional por relevos.

Lo bueno es que después teníamos un buen rato para poder ver Sevilla y bien que lo aprovechamos. Afortunadamente el viaje a Sevilla no se quedó sólo en el sábado. Por fin pude quitarme la espinita y estrenarme en el Cross Internacional. Fenomenal lista de salida con muchos nombres internacionales, pero para mí lo mejor fue poder compartirlo con todas mis compañeras de equipo. El domingo la temperatura era la ideal para mí, hasta calor diría yo. No echaba ni un poquito de menos el frío burgalés… jajjajja! Nos reunimos para desayunar y enseguida al circuito donde ya había un montón de público desde primera hora para las carreras de categorías menores. Ambiente espectacular, mucha animación a lo largo de toda la vuelta del circuito. Calentamos en tropel aprovechando a contarnos nuestras respectivas fiestas navideñas y carreras. 



Llamada a la cámara de llamadas, animada presentación del speaker y listas para correr. Salimos fuerte, aguanté a cola de grupo los dos primeros kms, pero luego me quedé rezagada y aunque no me sacaban demasiada distancia no llegaba a conectar. Aun así, poco a poco fui mejorando el ritmo en las dos últimas vueltas. Pasando a mi compañera Mayobre antes de finalizar la segunda vuelta, visualicé a Carretero delante y poco a poco fui a por ella, adelantándola a la altura del lago de la última vuelta. Por delante iba Marta Pérez, me centre en seguir la progresión y hacer por llegar a su altura. Logré alcanzarla ya en la última bajada y antes del giro a meta; pero en el sprint, donde ella como buena especialista de 1500 supo despegarse, y me apretó en la recta final ganándome el puesto.



Las sensaciones fueron geniales; eso sí, algo cargada del día anterior, pero muy contenta. En el viaje de regreso, en frío y con la cabeza despejada, repasando los tiempos y analizando que en la última vuelta fui 10 segundos más rápida creció más la satisfacción de seguir terminando fuerte, aunque hay que mejorar los primeros kilómetros.

El balance final, tanto deportivo como personal, es unánime: ¡un fin de semana genial!
Una inyección de energía positiva, porque aunque esta semana ha sido de las más duras de frío en Burgos, los entrenos han salido genial. Está claro que venir de una competición positiva ayuda un montón.



jueves, 29 de diciembre de 2016

Cross del Crucero y los excesos de Navidad en kilómetros

Una de las carreras más importantes de diciembre en Burgos, junto con la San Silvestre, es el Cross del Crucero. Por su antigüedad y por su dureza. Pero es una tradición que no se puede saltar; se esté mejor o peor de forma es como dar la bienvenida a las Navidades.

Este año he de reconocer que lo he disfrutado un montón, estaba mejor preparada que otros años (más que nada porque lo de subir cuestas se me da mucho mejor ahora y con eso ya se gana bastante). Independientemente de que llevaba unas semanas de trabajo y muchas horas de pie, tenía el punto a favor de las cuestas del recorrido y de correr en casa.

Como otro año más venia Clara Simal. Triunfadora, y bien merecido, de las cuatro ediciones anteriores; así que mi deber era ponérselo difícil, aunque ya contaba con que para ella esta prueba es talismán (como para mi es la carrera de Tetuán), y eso te da un plus de confianza y motivación extra.

Amaneció un domingo soleado, aunque con el frío burgalés de rigor en estas fechas. Afortunadamente el ambiente que se vive en El Crucero dan ganas de correr aún con el peor tiempo posible. Calentamos los del grupo juntos y enseguida nos juntamos con Clara. Hacía mucho que no coincidíamos y aprovechamos a ponernos al día, sobre todo curiosidades del maratón. Ella espera debutar en Castellón y yo pude transmitirle alguna de mis sensaciones sobre como notaba la evolución en los entrenos. Creo que lo hará genial, después de realizar 1h12m en la Behobia-San Sebastián yo estaría bastante confiada. Aunque bien es cierto que la maratón es otro mundo.

Vamos a la salida y por fin puedo decir que es de los años que más limpio se ha salido. La fuerte bajada y la curva han hecho que otros años haya habido caídas y sustos innecesarios al principio de la carrera. Algunos salen como animales y se les olvida lo que luego tienen que subir. La primera vuelta la di en cabeza liderando la carrera femenina. Buena culpa de ello tuvo mi compi Álvaro chillándome como si se le hubieran escapado las cabras... jajjaja! 



Me fui a por él, pero nada más empezar la segunda vuelta él levantó el ritmo y Clara empezó la subida por delante de mí, aunque al llegar arriba la seguía a un par de pasos; pero en cuanto empezamos a bajar, ella se lanzó muy valiente y yo me quedé más reservona y me sacó un trocito de ventaja. Así empezamos la tercera vuelta, ella con un pequeño margen sobre mí, aunque otra vez en la subida me volví a ver más cerca de ella, pero no fue suficiente. Al volver al tramo de bajada ya se volvió a distanciar y así hasta meta. Lo bueno fue que en esa última vuelta fui acompañada de Jorge, al que luego le quedaría otra vuelta más; a mí me sirvió para ir distraída con él y no relajarme, llegando a meta nos chocamos la mano y él siguió a por su ultima dura subida. Tercera entró Lidia Campo, quien se quedó fuera de la batalla a mitad de la segunda vuelta.



Muy feliz, me abracé con Clara y me dijo que no sabía si había hecho récord. Miré mi TomTom: 25'14... ¡Aluciné!. "Has tenido que hacer récord" le dije, "porque yo he hecho un minuto y pico menos que otros años que para mí también es récord personal". Efectivamente. Las dos, de dos maneras distintas, habíamos logrado un récord del Crucero. Los días siguientes ambas nos hemos mandado fotos y tengo guardados los periódicos con las crónicas para dárselos. Entiendo que le tienen que hacer mucha ilusión tenerlos. Como comentario gracioso me quedo con su "tía, pero si sales riéndote en la subida".



Después del Crucero hemos tenido de todo: un día de rodaje controlado más que interesante, una quedada popular súper especial de preparación para la san Silvestre Cidiana junto con Joel Aubeso, unas cuantas victorias... Pero sobre todo los buenos ratos por pueblos de Palencia y Valladolid. 'Los globos' hemos arrasado con el turrón de Arroyo de la Encomienda, Aguilar de Campoo, Carrión y Frómista. El fin de año promete ser movidito, ¡ahí lo dejo!

     

         



jueves, 22 de diciembre de 2016

Campeona provincial y "otras cosas" de diciembre

Bueno, pues casi sin darnos cuenta ya vamos a cerrar el año. Bien movidito que ha sido el 2016... Llevo un mes sin tocar el blog y la verdad que ya lo estaba echando en falta. He tenido mucho movimiento de aquí para allá: entre Segovia, Aranda de Duero, Burgos... Kilómetros entrenando, kilómetros de trabajo y kilómetros para competir. Y aunque no es excusa, si no estoy centrada para escribir prefiero no hacerlo.

La última semana de noviembre la pasé en Segovia, hospedada en La Granja de San Ildefonso (un lugar precioso, la verdad); trabajando y formándome en la tienda de ForumSport de Segovia y entrenando viendo amanecer de 7 a 8 de la mañana. Tras el puente de la Constitución echaba a andar la nueva tienda de ForumSport en Aranda de Duero: viajes en coche, nuevos compañeros, haciendo por cuadrar y acoplar entrenos, etc... Pero con muchas ganas.

Por fin llegaba en la temporada uno de mis crosses favoritos: el Cross de la Constitución en Aranda de Duero. A su vez era Campeonato Provincial y para mí cita de reunión (por fin) con algunas de mis compañeras del Seoane Pampín (no todas ya que algunas debían descansar para el Cpto. Europeo de Cross) y con el presi Fernando, al cual no había podido ver desde el Cpto. Nacional Absoluto...



Una mañana de otoño con suerte en lo climatológico, con sol y no muy baja temperatura (esa semana la niebla estaba dando mucha guerra). Viajamos desde Burgos Laura, Rubén y yo. Aparcamos y a la recogida del dorsal, ya ahí me junté con Azu y Elena, que no veía desde Atapuerca. Nos ponemos un poco al día de "nuestras cosas" y vamos a cambiarnos y a calentar. Besos y abrazos con Fernando y el resto del equipo y al trote a dar vueltas para entrar en calor e ir concentrándonos en la carrera. En el calentamiento me encontré algo pesada de piernas, pero supuse que se debía a esos días de atrás cargados de horas de viaje y otras tantas de estar de pie. Pero el solecito y la temperatura acompañaban junto con buenas compañeras y buen circuito como para hacer en pensar en positivo. 

No son muchas las que corren con clavos en Aranda, pero la verdad es que a mí me cuesta entenderlo. Es un circuito seco, de tierra dura y gravilla, no veo ni he visto nunca la necesidad de correr con clavos. Para mi mis Adidas Adios Boost son ideales para ese terreno. Además, como peculiaridad este año no se hacia el tramo del campo de fútbol (antes de tierra y ahí sí que se podía agradecer el agarre de los clavos) ya que estaba en obras... Por lo tanto, con unas voladoras se corre de maravilla en este circuito. Lo malo de no hacer esa parte del circuito de años anteriores es que se daba una vuelta más al resto del circuito y que además la salida, para ir "empezando bien" se producía en la subida a la Ermita.

Recordaré esta carrera por mucho tiempo, lo reconozco... Nada más salir me coloqué en cabeza de carrera y tomé unos metros de ventaja durante toda la primera vuelta. Seguro que más de uno pensaría "¿dónde va ésta a ese ritmo?". Pero no os engañéis. Ni muchísimo menos mi intención era salir tirando de la carrera y a ritmo loco. Todo lo contrario: ¡íbamos muy lentas! De hecho el primer mil fue a 3:38... Comparando con el 3:20 de Atapuerca, ¡ya me diréis!



En la segunda subida y segunda vuelta ya me cogió el grupo y así tiramos otra vuelta entera. Estaba claro que las dos etíopes no querían tirar y gastar energía. Hablando claro se estaban dando un paseo con nosotras. En la bajada de la tercera vuelta, por detrás de la Ermita se me fue el tobillo y con más susto que otra cosa me quedé cortada del tropel. Escucho a Pablo chillarme "¿El tobillo bien?" y ahí me doy cuenta de que ha debido de ser bastante aparatoso el traspiés ya que casi acabo por el suelo. Acabo esa vuelta con dudas, desconcentrada, pensando en el pie... Hasta que ya empezando la cuarta vuelta me vuelvo a encontrar fuerte, empiezo a apretar y a recortar metros a Iris, Raquel y Jaqueline. Pero no son suficientes, noto las piernas constantes pero cansadas y me quedo sin llegar a alcanzarlas. Reviso la posición en carrera y regulo fuerzas, pensando ya en los últimos metros y que voy a proclamarme campeona provincial. Aprovecho para disfrutar un poco del público y sus ánimos y de las sensaciones buenas sensaciones que había tenido.

Momento pódium con Lau y Lidia, hidratación (porque la verdad sea dicha que tras el esfuerzo de la carrera y la hora cercana a las 14hrs la sensación era hasta de calor) y después a descalentar y un poco de charleta con el presi, con Elena Espeso y con todo el mundo con que me iba encontrando por el camino. Es lo que tenemos los atletas: cuando descalentamos no dejamos de encontrarnos unos y otros y no paramos de hablar ya que algunos tardamos meses en volver a vernos.



Vuelta a Burgos con el sabor amargo de que, si hubiese corrido un poquito más y de no haberme descolgado de ese grupo, quizás el resultado hubiese sido algo mejor en la clasificación. Pero esto es así, todo cuenta para bien o para mal. Y en ese sentido este domingo que acaba de pasar pude quitarme la espinita y terminar el Cross del Crucero con una satisfacción mayor que otros días... ¡Pero esta crónica os la contare a final de semana!



sábado, 19 de noviembre de 2016

Atapuerca, el Cross con mayúsculas

Por fin llego noviembre y con ello se abre oficialmente la temporada de cross en mi tierra. Sí, Atapuerca es sin duda ya el mejor cross del mundo y yo tengo la suerte de tenerlo al lado de casa. Este año a diferencia de otros, que estaba trabajando en mi Madrid, he podido participar en todas las actividades paralelas organizadas al calor del cross, de lo cual estoy súper agradecida.

Por un lado he visitado los colegios de Burgos, presentando a los pequeños el cross. Contándoles un poco de su historia y contestando todas las curiosidades que me planteaban. Han sido veinticinco colegios y dos intensas semanas pero muy satisfactorias. Llegar a las clases y ver cómo te recibían los niños expectantes y con mucho entusiasmo, no tiene precio. Tras las visitas, "labor de despacho": recogida de inscripciones, registro en la secretaría, entrega de los dorsales... Y como "colofón" llegó la semana de la presentación. Primero el martes cita con los medios de comunicación en la Diputación compartiendo mesa con el presidente César Rico y Raquel Torrientes, alcaldesa de Atapuerca y representantes de las principales entidades colaboradoras. El jueves un ratito en Radio Castilla - Cadena SER con Carmelo de la Fuente y en compañía de Miguel de los Mozos, el principal responsable de este magnífico cross. El viernes cambio de medio. Tocó pasar por el plató de televisión de la La8 Burgos y finalmente cerramos la semana con la gala de presentación del sábado en el Museo de la Evolución, con los atletas más destacados, tanto internacionales como nacionales; brillantemente dirigida por dos periodistas locales muy grandes: Sergio Corral y Rocío Martínez.






Muchas emociones que terminan o empiezan con el 13 de noviembre en la campa del circuito permanente de Atapuerca. Nos levantamos pronto, rematamos los últimos detalles, recogimos a Laura y arrancamos para el centro de recepción de visitantes que es el punto de coordinación y secretaría y es un hervidero de gente. Como siempre un montón de reencuentros con atletas y gente de toda España. Nos juntamos "las pampineras" al recoger el dorsal y de ahí nos encaminamos a la carpa de Villasana de Mena, con nuestro amigo José Ubieta, para cambiarnos y empezar a calentar. La verdad que se nos pasó el rato sin enterarnos, ¡echaba de menos estos momentos de equipo!



Aless, Gema, Ana, Sonia, Lucia y yo vestidas con nuestro "azul Seoane Pampin"... Bueno y mi Laurita, todas a cámara de llamadas y preparadas para correr. Temperatura ideal: sin demasiado aire para lo que podría hacer en Burgos (que es de agradecer) y aunque estaba nublado libramos de la lluvia. Mi carrera fue muy positiva. Las sensaciones en carrera fueron geniales, aunque después de terminar y viendo los vídeos y fotos, sí que es cierto que me quedo con la espinita de quizás de haber apretado un poco más. Exactamente hubo un punto en el que quizás tenía que haber ido más adelante en carrera, pero no lo hice. Quitando la primera vuelta, que aunque rápida fue bastante "sucia" (bastante encerrada y nada cómoda), el resto de vueltas fui de menos a más. Iniciada la segunda vuelta tiré para adelante con cierta facilidad, cogiendo gente y ganando puestos. Llegué a los últimos kilómetros "pisando los talones" a un grupo de ocho atletas que finalmente me sacaron 5" y te quedas pensando "con 300m más las habría cogido e incluso pasado a alguna"... pero bueno, es lo que hay. Toca seguir aprendiendo y que no me vuelvan a decir en meta "Jime, has llegado entera, no hay ninguna que haya entrado tan fresca como tú". Bonitas palabras pero para mí un poco agridulces.



Como dije en una de las entrevistas, Atapuerca es un cross que para algunos atletas las vueltas les pasan factura, porque es muy temprano en la temporada y no todos están en plena forma. Pero en mi caso esté o no bien hay tanta gente animándome que te hacen ir más rápido cada vuelta. Mi compi Ana lo comentó en el grupo de que tenemos: "a Jime la animaban cada 2m en el circuito, ¡ha sido una pasada!". Así que yo muy orgullosa y agradecida por ello, pero especialmente los que me hacían ir más rápido cada vuelta eran mis padres, mi hermano, Hilda, Rubén y Adri, Manolo, Jorge, Luís, las chiquis Ana, Paula, Jimena y Nati, Pablo y David... Y en la distancia Álvaro, Jorge, Jesús, los jabatos y nuestro presi Fernando.



Puedo decir que este año ha sido mi mejor participación en el Cross de Atapuerca, y más con el nivel de participación de tan alto nivel, superior a otros años. Por mi parte un mordisco de un minuto y pico al tiempo de otros años y siendo la mejor burgalesa. Queda mucha temporada por delante, pero con este punto de partida creo que pueden llegar muchas cosas buenas... ¡Espero contároslas!




jueves, 10 de noviembre de 2016

Las carreras marcadas en rojo para un atleta

Todos los atletas tenemos una o varias carreras marcadas en rojo en nuestro calendario. Y no me refiero a Campeonatos Nacionales o, los que pueden aspirar a ello, competiciones internacionales. De por si son citas muy importantes para cada uno. Me refiero a esas carreras que de un modo u otro ocupan un lugar en nuestra agenda anual porque nos han aportado tantas alegrías y satisfacciones que para nosotros sería imperdonable dejar de participar en ellas. Son carreras que el ambiente que se respira en ellas y la satisfacción posterior de terminar es una recompensa de triunfo enorme.

Para mí esto sucede en octubre. "Mi día" fue el 23, en la Carrera CajaViva-CajaRural que capitanea y dirige Diego Ruíz. Después de ganar las tres ediciones anteriores (desde que se lleva haciendo) me propuse que esta edición tenía que ser la cuarta. La semana de entrenos había ido genial: unos rodajes progresivos con estupendas sensaciones y un jueves de series con mis chicos que reafirmaban mi buen estado de forma. Seguía mejorando unos segundos cada serie y además me resultaba cada vez más fácil. El sábado un rodaje suave para soltar y de ahí fuimos a recoger los dorsales en compañía de los jabatos Rubén y Álvaro, junto con Laura. Eso sí, todo esto después de tomar nuestro ya típico "desayuno post entreno"... jejjejje! ¡Qué bien entra un ColaCao o Nesquik y un poco de comer con la satisfacción de haber completado una buena mañana con las zapatillas puestas!

Las previsiones meteorológicas no eran muy alentadoras: daban lluvia y viento fuerte (32km/h). Cuando a las 7 de la mañana en vez de despertarme el reloj me despertó el diluvio que estaba cayendo fuera no hizo más que cumplirse las malas previsiones. En mi cabeza enseguida saltó "la nube gris": "Bufff... A la mierda el intentar conseguir rebajar el récord de la prueba" y estar en mi marca personal. Pasaron un par de horas, nos fuimos preparando: dorsal, zapatillas, impermeable... Parecía que la lluvia remitía por momentos, aunque solo a ratos. En el calentamiento me encontré bien y abandone los pensamientos típicos de "está lloviendo, que pereza, que salga lo que sea...". Decidí que iba a ir a por mi marca e intentar rebajar el récord, que lo iba a pelear. No me preocupaban las rivales; sólo quería ir a mi ritmo porque lo tenía en las piernas.

Se da la salida y arranco ya con los primeros grupos de chicos, el primer km a 3:24 con Álvaro y luego, como es habitual, en mi me acomodé a ritmo de 3:30. Paso el km5 en 17:31, tirando de un grupo de chicos que pocas intenciones tuvieron de darme un relevo. Pero me daba igual, no iba pendiente de ellos; sólo les notaba detrás de mí y no me influía. En la segunda vuelta al circuito el aire empezaba a ser más molesto, pero iba con cierto margen. El km7 y 8 se me fueron a 3:40 pero ya no quedaba nada, sólo tenía que mantener y apretar un poco al final. ¡Y que gran final! Entraba en meta con 35:31. Objetivo cumplido: batía mi récord en 9" y ganaba por cuarto año la carrera. Cuatro ediciones, cuatro victorias.




Ahora a esperar que llegaran a meta Álvaro, Laura, Rubén y Adri. Todos terminaron más o menos contentos con sus sensaciones y quedaba lo mejor del día: recoger el premio, mi peso equivalente en manzanas y repartirlas entre los amigos que se habían acercado a la carrera. Y para terminar el día tarde de celebración entre amigos: tortilla de patata, picoteo, peli, fútbol ... ¡Y a empezar una nueva semana, así da gusto!





El lunes amanecí con ganas de rodar, leer el periódico y recopilar fotos del día anterior... Esas cosillas que te hacen que estés más emocionada de lo normal cuando has competido bien. Por otro lado, con esta semana cerrábamos un mes de octubre muy bueno y aún quedaba ir el domingo a Tordesillas y competir en su media maratón. Aprovechamos la semana con entrenos al sol y temperaturas desconocidas para la época del año en que estábamos. El martes y jueves todos los del grupo juntos y el resto de días a nuestra bola haciendo cada uno malabares con su agenda para sacar tiempo.

A mí me ha tocado compaginarlo con la promoción del Cross de Atapuerca por los colegios de Burgos. Han sido dos semanas intensas visitando veinticinco colegios, poniendo mi granito de arena y disfrutando de mi otra gran pasión: los peques. Una experiencia que compensa con creces la fatiga de ir con el coche de un lado para otro... Menos mal que esto no es Madrid... jajjajja


Y por fin nos plantamos en un fin de semana de puente y con cambio de hora. Todo "completo". El domingo fuimos a la Media Maratón Internacional de Tordesillas y 10km 2Villa del Tratado" con la idea de correr Álvaro y yo; en esta ocasión Rubén se quedaba de animador. Álvaro y yo teníamos planeado ir juntos hasta los 10kms (ya que él no hacia la media), llevar un ritmo más o menos fuerte para volver a tener las sensaciones de la carrera anterior y luego aguantar en solitario el resto de la carrera "a mi aire" en función de las sensaciones en carrera.





El primer km con bajada hace que vayamos a 3:17 y luego ya en las largas rectas nos establecemos en 3:30, comandando un grupo en que íbamos las llamadas a luchar por la victoria: una chica marroquí, Cristina de Palencia y otra chica que hacía sólo la prueba de 10kms. Como me encontraba bien decidí marcar el ritmo, siendo consciente que llevaba el ritmo de un 10.000 más que el de una media, rodando todos los kms entre 3:30-3:35. Íbamos a buen ritmo e incluso iba animando a las otras chicas; así hasta finalizar la primera vuelta donde comencé sola los 11kms restantes.



Aventajaba a mi rival en más de 2 minutos según calculaba en los giros, así que seguí sin aflojar porque quería hacer buena marca y los últimos kilómetros eran en subida. Fui sumando kilómetros disfrutando de las sensaciones y de mi "cierta soledad" interrumpida por los atletas con los que me cruzaba y animaban; sobre todo de Jorge, de sus padres y, por supuesto, de Rubén y Álvaro que estaban esperando ya cerca de la meta. Y así de "a gusto" crucé la línea de meta en 1h18:07; y con el "regustillo" de haberlo hecho con cierta comodidad y satisfacción.




La anécdota de la carrera: el control antidoping... ¡hasta las 16h no pudimos marcharnos para casa!... jajajja! Yo que soy de poco beber y algo de deshidratación en el cuerpo después de tantos kilómetros hizo que en Peral (donde nos esperaban para comer) se les quedara frío hasta el postre. Pero por lo demás, un día para enmarcar: victoria, buenas sensaciones, buena marca, fenomenal clima y magnífica compañía. ¡Que siga así!