atletismo y muchas más cosas

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miércoles, 18 de noviembre de 2015

Cross de Atapuerca: cuando menos es más

Empezaba un fin de semana de competición pero antes había que acabar con el deber laboral. El sábado me tocaba turno en la tienda, así que por la mañana tocó un rodaje suave (para mi demasiado lento para lo que estaba acostumbrada) y ya me hizo ponerme en la senda del planteamiento de cara a la carrera del día siguiente. No importó al final. Preparé la mochila, con la equipación nueva del C.A. Seoane Pampin y la cerré repleta de ilusión.

Sábado por la tarde, se celebra la gala de presentación del XII Cross de Atapuerca. En mi caso no iba a acudir porque mi deber era estar en mi tienda hasta la hora de cerrar y más en fin de semana, pero sí que pude seguir como fue. Mucho nivel de atletas naciones y extranjeros; aun así, un toque de atención: invitaciones a mucha gente y atletas de Burgos, pero menciones a mi buen amigo Álvaro Gutiérrez o bien a mi nada de nada. Será que se han debido de olvidar... ¿O quizás será que no damos alegrías en formas de pódiums, victorias y algunos mejores resultados burgaleses?... jajjajja... ¡Qué mal pensada que soy! En fin....

A las ocho cierre en Bikila y directamente para Burgos. A disfrutar un poquito de los míos antes de descansar de cara al domingo. Disfrutar de una cena familiar y dormir en casa es algo que tiene mucho valor para l@s atletas que nos pasamos tanto tiempo fuera, estirando todo lo posible las 24hrs del día y aun así se nos quedan cortas muchas veces.

El domingo amanezco muy animada. Desde primera hora viendo la maratón de Valencia, esa donde debería haber estado. Se me pasan tantas cosas por la cabeza, tantos entrenamientos encaminados a los 42k... Pero estoy muy feliz de los cambios que han venido desde que tuve que posponer el debut en el maratón. Muy feliz de estar preparando tan de buena mañana los clavos viejitos de mis zapatillas de cross. Unas Adidas Avanti que compré en el 2010 en Mataró y tan buenos resultados me han dado. La verdad que hoy por hoy es un poco temeridad usarlos porque enseguida me hacen ampollas, la suela esta tan gastada que el clavo empuja hacía dentro de la zapatilla. Hoy será su última carrera, en casa, como merecen. 





De camino a Atapuerca "mi ángel de la guarda" Xuso me va informando de los resultados de Valencia (siempre hay que estar informada). Ha hecho un muy buen día para correr y en chicos se ha batido el récord de la prueba. Al llegar a Atapuerca toda la gente del C.A Seoane Pampin me están esperando con los brazos abiertos, literalmente; Fernando y el resto de "las pampineras". Buen momento de conversación, reencuentro especial con Gemi y Lucía, a las que ya tenía un cariño especial de hace tiempo; y conocer al resto que todavía no había coincidido con ellas. Nos ponemos a calentar todas juntas, a lo que Sonia Bejarano, que se cruza con nosotras, entre bromas nos denomina "las mujeres de negro" por el color de nuestra ropa de calentamiento. Muy buen ambiente en el grupo, con alegre charla y anécdotas hasta el aviso para ir a la cámara de llamadas y la salida.

Se da el pistoletazo de salida. Todas "como motos", a mí no me queda otra que ir de menos a más. Es lo que tenía en mente y es lo que iba a hacer. Miras un par de veces el reloj y decides no mirarlo más porque va a ser mejor, voy como 15" más lento que otros años... Así que mejor me centró en ir escuchando mi cuerpo y aumentar ritmo poco a poco. En la segunda vuelta piensas "que lejos estoy y si no sería mejor quitarte y abandonar...". ¡Menuda tontería! Le das la vuelta y piensas "si el otro domingo hice 20km en la Behobia, con lo dura que fue, ¿cómo demonios no voy a terminar 8kms al ladito de mi ciudad, con los que me han venido a ver y teniendo una mañana tan buena???". Así que sigues corriendo a buen ritmo, disfrutando de la gente, sonriéndoles lo que puedes y siendo agradecida. Este año, por el buen tiempo, hay muchísima gente animando y además en mi caso me conocen aún más, muchos me han visto crecer con las zapatillas puestas. Y terminas, por fin. Con un tiempo peor que el del año pasado pero con la satisfacción del trabajo bien hecho y de la gente, esa gente que está ahí aplaudiendo desde primera hora y chillándote para intentar animarte y empujarte unos metros. Esa gente que no les importa que vayas la primera o la última... Son muchos y ellos ya lo saben. Muy contenta por la labor de equipo de mis compañeras, han quedado genial en la clasificación; a mí sólo me queda mejorar poco a poco. Lo sabía, era lo planteado; pero siempre te queda un poquito de sabor agridulce cuando quieres estar algo mejor de lo que puedes.






Pero nada de volverse loco ahora ni cambiar el planteamiento de temporada. Seguimos trabajando como estaba pensado. Muchas veces, y esta lo fue también, menos es más. La carrera pasó a ser lo de menos (analizándolo después con más calma el ritmo fue bueno y se hizo un buen "rodaje de calidad" como complemento a los entrenamientos de la semana) y la animación y el momento compartido con amigos, familia  y compañeros pasó a ser lo principal y mejor del fin de semana.

Que no se me olvide una mención especial. Mi amiga Lauri, "pollo sin cabeza" allá donde las haya, aunque no está en la peleas por los puestos delanteros quería correr la carrera élite. Se olvidaron de hacer su inscripción. Mejor no os cuento el cabreo que tenía al enterarse. Por suerte pudo correr la carrera popular. Desde el principio, y quizás por ese mal genio que se le había puesto con el incidente de no poder participar en la carrera que quería, se puso a un ritmo fuerte y finalmente quedó subcampeona de una carrera en la que había bastante nivel en los primeros clasificados.

Volvemos al "trabajo en la sombra". Ahora vienen días más calmados. Entrenar, trabajar y descansar. No hay carreras a corto plazo. ¡Así que a seguir sumando kilómetros en el contador de la temporada que acabamos de empezar! Os iré contando como va avanzando la preparación.

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